
Cuentan que en tiempos de los antiguos romanos los muchachos y las muchachas se juntaban un día, como el 15 de febrero. Se juntaban, se miraban a los ojos, jugaban y se decían cosas bonitas, así como se dicen los papás y las mamás que se quieren mucho.
Cuentan que se querían tanto como el dios Zeus quería a la diosa Hera. Esos eran sus cuentos.
Cuentan también que en tiempos de los romanos había un obispo a quien le gustaba que los muchachos y las muchachas se quisieran. El obispo Valentín era un viejo sabio que les daba consejos de cómo quererse mejor, y por eso los muchachos y las muchachas lo querían mucho.
Él sabía que el amor ponía contentas a las personas, pero también cuentan que un 15 de febrero le cortaron la cabeza quienes no creían en el amor, y ese día los pajaritos y las pajaritas se empezaron a juntar en parejas, y otros animalitos también.

No hay comentarios:
Publicar un comentario